
Generalizando, la persona que se disciplina en la meditación durante años, logra un entrenamiento mental , emocional y de conciencia , para el objetivo con que se propuso meditar.
Los samuráis entrenaban su mente para ser eficaces en la lucha (aunque también lo empleaban para otras cosas) , y actualmente los cuerpos de élite de algunos ejércitos occidentales siguen esa línea.
Creo que en el ámbito que nos movemos las intenciones son otras, aunque sigue habiendo un tronco común en el método.
“ Desde que Buda Shakyamuni alcanzara la Iluminación, hace ya más de 2500 años, y empezara a dar sus enseñanzas para todo aquel que quisiera alcanzar ese mismo estado de plenitud absoluta, la meditación se ha convertido en la herramienta principal y fundamental para incontables seres hasta nuestros días.

El budismo ha practicado durante más de dos milenios este tipo de prácticas como base de crecimiento del individuo. El resultado ha sido que la Tradición Budista cuenta con una vasta experiencia sobre la meditación."
Son textos que pueden leerse en la introducción a la meditación por parte de algunos monjes buditas.
Pero el planteamiento es saber qué es meditar, qué es la meditación.
A continuación, os cito unas reflexiones, entresacadas de un escrito mío del foro de John Curtin, que introduce al concepto:
“Resulta imposible transcribir en un texto todo lo que representa la meditación, más aún cuando no lo sabemos todo sobre ella.
Soslayando su origen (aunque no solo es oriental, pues en occidente, por ejemplo, existe la llamada “contemplación” tan practicada por Jesuitas) , creo que es importante anotar que, lo que englobamos dentro de ese nombre, tiene en realidad distintas formas según la tradición en que te sitúes, y aún dentro de cada una de ella.
Generalizando, la persona que se disciplina en
la
meditación durante años, logra un entrenamiento
mental ,
emocional y de conciencia , para el objetivo con que se propuso meditar.
Los samuráis entrenaban su mente para ser
eficaces en la lucha (aunque también lo empleaban para otras
cosas) , y actualmente los cuerpos de élite de algunos
ejércitos occidentales siguen esa línea.
Creo que en el ámbito que nos movemos las intenciones son otras, aunque sigue habiendo un tronco común en el método.
La relajación profunda, sobre todo en
las primeras
etapas, es imprescindible, para disminuir la frecuencia del pensamiento.
Sólo con esta parte, si realmente
está bien hecha, se obtienen muchos resultados
físicos y emocionales.
En una segunda etapa, la finalidad prioritaria
es poder
diferenciar las partes del yo más relevantes, identificar
emociones, pensamientos, recuerdos.... percibir que puedo tomar
distancia de ellos, y que eso significa que NO SOY ninguna de esas
manifestaciones con la que es fácil confundirse. (si puedo
alejarme... no soy eso)
Es un primer contacto con la conciencia, pues al menos
sé lo que no soy.
Ese es el principio de convertirse en observador de uno
mismo.
Además establece el hábito de
observarme con cierta separación de lo que ocurre dentro.

Quizás, aunque es atrevido ser tan
taxonomista en
esto, una tercera etapa consista en poder sentir de forma
más
intensa esto mismo, es decir, que me siento desenganchado, al menos en
ese momento, de las manifestaciones de mi mente, y que aprendo a dejar
pasar esas emociones, o hechos, creencias, sensaciones.
Significaría que para estar bien no dependo de
esas manifestaciones que tan ligadas están a mi vida
externa,
algo parecido a un desapego interno.
Aprendemos a “dejar pasar” y a
identificarnos con nuestra Voluntad.
Siguiendo el hilo, si nos fijamos en los
contenidos que
más han surgido, aquello que la mente repite en
situación
de relajación, aumentamos el conocimiento de nosotros
mismos,
pues aparecen aquellas cosas que más ocupan nuestra
energía interna, incluso aquellas que cuando nuestra
atención anda relajada durante el día, aparecen
internamente.
Eso puede permitir trabajar de forma más
consciente esos contenidos. Unos lo harán bien solos y otros
con
otra persona.
Pero nos informa sobre las cosas repetitivas, nuestras
tendencias internas etc., todo en pro del autoconocimiento.
Incluso el personal de la tradición Sakya
(Budistas) de vez en cuándo hacen sus
“evaluaciones”
para saber cómo está la mente (lo dicen
así...).
Ponen en cada mano un montón de alubias, en una blancas y en
otra negras, y durante 10 m. aprox. van soltando una blanca cuando
aparece una manifestación “positiva” (=
te hace
sentir bien) y una negra para el resto.
Luego cuentas.
Finalmente, según Mike George:
“...Durante la meditación los espejismos
(que
sólo somos seres físicos y que el amor y la
felicidad se
alcanzan a través de los sentidos físicos) son
rechazados
y se produce la cura espiritual; hay un redescubrimiento y un darse
cuenta de la verdad de quiénes somos y de qué
somos , que
libera nuestra energía espiritual y reinstaura la
consciencia-alma.
La disposición natural del alma, que no es tomar, sino dar,
queda reestablecida.”
Esto es, al final el objetivo es aumentar la conciencia del Ser.
Métodos muchos, formas también, e incluso algunas con objetivos muy concretos , como las más clásicas en budismo, que trabajan fuertemente la “atención”, con el objeto de que, conforme sepas lo que te sienta bien interiormente, no te distraigas de ello.
Las meditaciones analíticas, que versan sobre un tema concreto, son ya más avanzadas y se lucran de nuestro desarrollo interno al poder sentir y desarrollar algo sobre un tema sin quedarse enganchado en ello y sin olvidar qué somos.
Una buena introducción a la meditaciones son las relajaciones (paso previo en meditación) guiadas, porque educan en la atención, a seguir un discurso , a sentirse y trabajar contenidos concretos, pero en el sentido tradicional no son meditaciones hasta que puedas hacerla sin el discurso externo y hayas desarrollado un tanto lo que resumo más arriba. Pero no me ocupa esa distinción mucho, pues son beneficiosas igualmente.
Sin embargo, el objetivo final es la expansión a
todo el
día del estado meditativo, que estemos donde debamos, que no
nos
olvidemos de quiénes somos, y atentos a los movimientos
dentro,
relajados y felices pero atentos.
Igual que en Reiki, que la conexión sea lo más
extensa posible.”
Meditar es entrenar la mente para lograr un objetivo concreto.
Aquí hemos visto lo fundamental, pero falta citar uno de los
objetivos que se persiguen en cuanto la mente empieza a estar entrenada
a observar y diferenciarse de los fenómenos
internos…que
es que la mente se acostumbre a estar donde tu quieres.
Así el poder de decidir cómo quiero sentirme
aumenta.

Citando uno de mis manuales de Maestría, al hablar de un tipo de entrenamiento que he desarrollado en estos años y que he llamado OD, digo:
“La meditación OD efectivamente genera
atención de igual modo, al requerir regresar a la observación cada
vez
que nos despistamos, pero además introduce la
autoobservación y la posibilidad de diferenciar nuestra
voluntad
de las producciones mentales, por así llamarlas.
Ya que el trabajo en OD es más complejo, puede que debamos
mejorar solo una parte de los objetivos practicando este
clásico.
La idea de fondo, lo recomendado por esa corriente, es poder identificar
las tendencias negativas apenas aparecen y hacerlas conscientes.
Sin embargo no insiste tanto en el estudio sistemático del
material que se produce a nivel mental...y eso es fundamental para
poder conocer las elaboraciones más frecuentes.
El segundo paso de esta corriente es encaminar la mente
hacia las tendencias positivas...aquello que nos hace
felices....y esa es la decisión que se supone se usa una vez
uno aumenta el poder mental.
Sin embargo no ha sido siempre así, y la meditación ha sido usada por guerreros de antaño (samuráis) y actuales (ejércitos modernos, los primeros los marines y comandos especiales) para centrar la atención en otros intereses que huelga explicitar.
Como he dicho, pueden emplear este método hasta consolidarlo, para después pasar a OD.
A nivel de comentario, puedo aportar que ciertamente un empleo
sistemático de la atención es milagroso....la
mente, como
digo multitud de veces, devuelve el alimento que recibe...y no
comprende que quizás aquello que ha ocurrido es solo para un
momento o que ahora no es el momento de tratarlo o que hay que posponer
un asunto o que no tiene mayor importancia y se empeña en
reproducir determinadas cosas, sucesos, recuerdos, a saber
qué...y piensa que nos está sirviendo bien...ya
que nos
recuerda aquello que en su momento tuvo importancia...como si fuera un
examen de física...recuerda la lección ,y no se
somete a
nuestras instrucciones de resituar algo, de relegarlo , pensando que
nos sirve bien.
Poder dirigir la atención hacia donde debemos y dar la
importancia en nuestra mente que las cosas tienen, permite solventar
ese inconveniente de mente esponja o inconsciente....que en el fondo es
una mala servidora, aún pendiente de educar. “
Efectivamente, la mente, los recuerdos, el
pensar, la
atención, las emociones etc. Suelen absorber el alimento que
les
damos…como cuando estudiamos un examen, esa
energía del
ki se centra en lo que le hemos explicado que es importante. La noche
antes del examen repasa mientras dormimos todos los contenidos de
nuevo. Es decir en cuanto nos hemos distraído, la mente nos
recuerda lo que le hemos dado a entender es relevante.
Lo mismo ocurre con la mente no entrenada a orientarse a
positivo, nos recuerda el problema que tenemos por resolver.
En cuanto, a través de las herramientas que
damos en los cursos y terapias, el individuo educa a su mente, entonces
verdaderamente se convierte en fiel servidora y fuente de felicidad.
Consecuentemente el problema lo resolveremos de forma consciente y en
el momento que decidamos, y no lo tendremos discurriendo de fondo en
esos momentos en que podría sentirme bien y dedicado a otros menesteres.
No podemos apagar la mente, pero podemos ralentizar para observar, aprender a dirigirla, para que luego ella misma, como cuando conducimos el coche, funciones con el piloto automático.
La relajación es el paso previo de
toda
meditación, más corta cuanto más
práctica
tiene el meditador.
Eso enfoca la atención en el organismo
físico o en una imagen, de modo que los
pensamientos
“paralelos” o que resucitan las cosas a resolver
ralentizan
su número, disminuyen su frecuencia y se hacen
más
lentos. Eso nos permitirá empezar a observar y trabajar con
la
mente, pero además tiene beneficios secundarios.
Por sí solo , el hábito de
practicar la
relajación, aunque no llegásemos a meditar,
disminuye el
stress , aumenta la eficiencia del aparato inmunológico , y
nos
aleja de hábitos que buscan la calma mental a
través de
distracciones compulsivas como la TV , el uso de química
farmacológico o no, el alcohol, la búsqueda de
emociones
fuertes que capturen por un momento la mente y eliminen, aunque sea
momentáneamente, la repetición incesante de los
mismos
discursos.















